No es sólo un Negocio…

Es mucho más que eso..

Han sido muchos empresarios los que, debido a la situación que estamos viviendo, se han visto obligados a cerrar sus negocios.

Parece que fue ayer cuando abría las puertas y hoy las tengo que cerrar… decía Pepe.

Sabes, muchas personas no lo entienden, creen que es un negocio y nada más. Pero para mí esto no es sólo un negocio.

Aquí van mis sueños, años de entrega, de ilusiones, de noches sin dormir, de días no vividos con la familia por mantener esto a flote…

No es solo un negocio, aquí he hecho grandes amistades, he conocido personas maravillosas, y me encantaba levantarme cada mañana para dar y recibir los buenos días de mis clientes.

Me hacía sentirme vivo. A mí, mi negocio me compensaba y  mucho.

Y lo he cerrado porque es insostenible, ya no me ha quedado más remedio…

Muchas personas te dicen; Pepe hay que “Reinventarse”, la vida cambia y tenemos que adaptarnos, ánimo ya verás como sales.

Yo sé que tienen razón, pero para mí no sólo es un negocio. Mi vida está aquí, quizás me haya equivocado en dedicarle tanto tiempo y he sacrificado muchos momentos de mi vida. Pero no me arrepiento. Para nada me arrepiento, lo que este negocio me ha hecho crecer como persona y como ser humano, no me lo ha dado nadie, ni nada.

¿Qué te gustaría que te dijeran Pepe?

Pues verás, yo sé que tengo que seguir hacia delante, tengo 57 años y llevo trabajando desde los 17.  Yo no sé lo que es vivir sin trabajar. ¡A mí me encanta trabajar!.

Todavía me queda mucha vida por delante. Pero me gustaría que no me dijeran “reinvéntate, ya se te pasará, hay que modernizarse.”

Yo lo sé, pero ahora no necesito escuchar eso, necesito escuchar lo que me dijo un cliente  que venía todos los días a desayunar

“Lo siento Pepe, con los buenos momentos que hemos pasado en el bar. Sé que no es fácil para ti. Demasiadas historias, demasiados recuerdos, demasiados esfuerzos. pero los hemos disfrutado Pepe, los hemos disfrutados. El barrio ya no será lo mismo sin ti y mis mañanas, tampoco lo serán.”

Cuando este cliente me dijo esto, sentí que me comprendía, que sabía lo que significaba esto para mí y me llenó el corazón saber lo que también significaba para él. Yo sentí también la tristeza en él y eso me llegó.  Hay veces que las personas te dicen algo en el momento oportuno, y te marca toda la vida. Pues eso mismo me pasó.

No es solo un negocio, no es “Venga, vamos a otra cosa”. Yo necesito tiempo para digerir todo esto. Y sé que lo pasaré, pero quiero darle su tiempo, quiero homenajear en mi memoria todos los sueños, ahorros, recuerdos, esfuerzos, alegrías, preocupaciones , que ha supuesto para mí. Y una vez que lo haga, me inventaré, y me reinventaré de nuevo.

Yo lo sé, si saqué esto, puedo sacar lo que sea. Este trabajo me ha enseñado muchas cosas de la vida, pero más aun de las personas. Ahora veo cosas que antes no veía en los demás. Tú eres psicóloga ¿no? Pues yo me he hecho un profesional también, no sabes cómo “calo” a la gente.

-Estoy segura de ello. Gracias Pepe, por contarme tu historia, tus deseos y tus anhelos.

-Gracias a ti por escucharme y sobre todo por entender cómo me siento.

Esta es la historia de Pepe, una historia que viven hoy muchos empresarios malagueños…. Y que como él bien dice, no es fácil.

Muchas veces, queriendo ayudar intentamos darles soluciones a las personas que están pasando por un momento complicado, como puede ser este. La pérdida del negocio, es para Pepe la pérdida de una parte de él. Es un duelo.

En estos momentos las personas no necesitan soluciones, sino que se las entienda y escuche. Nada más.

A veces esa es la mejor ayuda que podemos ofrecer.

No se trata de consolar, no hablamos de aliviar, no.

Sólo hablamos de estar, y permitir que la persona exprese lo que tenga que decir, nada más. Estar presentes y acompañarlos, esto es acompañarlos de verdad.

Si conoces a alguien que está viviendo una situación como la de Pepe, simplemente acompáñale.

Cuando haya sido escuchado y se dé un poco de tiempo, podrá reiniciar su vida, recuperar la ilusión y quién sabe, hasta emprender de nuevo.

Estas fiestas no van a ser las mejores para muchas familias, pero sí sabemos algo…

Los que siempre han estado, estarán.

Los que nunca estuvieron, se marcharán.

Y los que tengan que venir, vendrán.

Y siempre estaremos arropados por la calidez y el amor humano.

Sea donde sea, sea donde fuere.

Escrito por: Cristina Ballenilla Reina.Psicóloga de Parque Cementerio de Málaga. Parcemasa.

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